Un jarrón con mucha presencia, ideal para sumar textura, calidez y carácter a cualquier ambiente. Su acabado rústico en tono arena y el relieve geométrico le dan ese aspecto artesanal que hace que cada detalle se destaque.
Por su tamaño y peso, queda espectacular apoyado directamente en el piso, junto a un sillón, consola o mueble bajo, aunque también puede lucirse sobre una mesa amplia. Podés usarlo solo como pieza decorativa o acompañarlo con ramas secas, eucalipto o follaje de gran tamaño.
Medidas aproximadas: 30 cm de alto × 19 cm de ancho en su parte central. Boca: 11 cm de diámetro. Base: 11 cm de diámetro.
Una pieza protagonista, de esas que transforman un rincón sin necesidad de agregar demasiado.

